Proceso
Cada pieza de Calleja Estudio guarda un recorrido que no se ve a primera vista: la tierra que se elige, la forma que se busca, la piel que se le da y el fuego que la cierra.
Materia
La tierra elegida
Todo empieza antes de la forma: arcillas mezcladas hasta dar con una masa propia, que a veces guarda algo del paisaje. Una roca. Un clavo olvidado.
La tierra de Tamajón
Forma
Entre la idea y el barro
Una forma nace en la cabeza y se discute con las manos. El barro cede, se resiste, propone; el oficio es ganarle el pulso sin quitarle su carácter.

Superficie
La piel de la pieza
Aquí la pieza empieza a hablar: acabados, cenizas y esmaltes preparados en el estudio a partir de fórmulas de otros maestros. La ceniza decide parte del resultado: ninguna pieza repite la piel de otra.

Fuego
Lo que no se ve
Unos 1.250 grados convierten el barro en piedra; lo que ocurre en el horno solo se intuye. A veces, raku: la pieza sale al rojo, respira humo y se enfría de golpe.
