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Calleja Estudio

Proceso

Cada pieza de Calleja Estudio guarda un recorrido que no se ve a primera vista: la tierra que se elige, la forma que se busca, la piel que se le da y el fuego que la cierra.

  1. Materia

    La tierra elegida

    Todo empieza antes de la forma: arcillas mezcladas hasta dar con una masa propia, que a veces guarda algo del paisaje. Una roca. Un clavo olvidado.

    La tierra de Tamajón
    Ensō sobre tabla de madera: barro, esmalte y madera en una misma pieza.
  2. Forma

    Entre la idea y el barro

    Una forma nace en la cabeza y se discute con las manos. El barro cede, se resiste, propone; el oficio es ganarle el pulso sin quitarle su carácter.

    Botella de cuello claro.
  3. Superficie

    La piel de la pieza

    Aquí la pieza empieza a hablar: acabados, cenizas y esmaltes preparados en el estudio a partir de fórmulas de otros maestros. La ceniza decide parte del resultado: ninguna pieza repite la piel de otra.

    Maceta de superficie agrietada.
  4. Fuego

    Lo que no se ve

    Unos 1.250 grados convierten el barro en piedra; lo que ocurre en el horno solo se intuye. A veces, raku: la pieza sale al rojo, respira humo y se enfría de golpe.

    Pieza rugosa color óxido con cordón rojo.